Mi resiliencia

En contradicción con lo que se indica, la contraportada del libro finaliza de la siguiente manera: “Mi resiliencia” no es una autobiografía, es una investigación sobre uno mismo, un diálogo con Sherlock Holmes, como un doble, una sombra, un Doppelgänger que camina al lado de Siegfried, lo cuestiona y lo ilumina mientras recupera archivos que rellenan algunos huecos de la memoria. Mi resiliencia

Cuanto menos, se traduce en que el lector puede llegar a perder el rumbo. Y eso es lo que desgraciadamente me ocurrió a mí.

Prologado por el neuropsiquiatra infantil Boris Cyrulnik, habiendo incluido un agradecimiento expreso a la investigadora y autora de documentales Arancha Gorostola Barayazarra y con un recuerdo posterior a sus padres biológicos (Max Meir y Jenni Bacharach) y a su padre adoptivo Saturnino Navazo… aún no sé quién es el autor o autora del libro.

He confesado en numerosas ocasiones que Mauthausen es el campo que más me ha estremecido de todos los que he visitado. Lo sigo haciendo año tras año, bajo el riguroso calor del verano o con nieve hasta las rodillas y con temperaturas bajo cero. Admiro a los republicanos españoles que supieron hacer una piña y luchar frente a sus carceleros nazis como probablemente ninguna otra nación supo hacer. Todos los españoles deberíamos estar muy orgullosos de ello.

En multitud de lecturas acerca de Mauthausen había visto la famosa fotografía de Siegfried besando a su padre adoptivo Saturnino, sentados a la sombra en una playa, en uno de sus encuentros tras la finalización de la guerra.

Pero me he quedado con ganas de saber. Con ganas de enfrentarme a un relato real, detallado, que me llegara a transmitir parte (tan sólo una parte, puesto que aquel horror no se puede plasmar en apenas unas hojas) de las sensaciones que allí se vivieron.

En su lugar, me he encontrado un libro que entra y sale, que viene y va, que da por supuesto que el lector comprende quién habla, quién interroga, quién pregunta y quién responde. Creo que ni releyendo el libro conseguiré salir del bucle en el que el autor (o autora, aún no lo tengo claro) entró al comienzo del mismo… y que continúa durante sus más de 300 páginas… y es, concretamente, su atormentada relación paterno-filial, tanto con su padre biológico como con Saturnino, e incluso con Moustaki.

Siegfried Meir vive ahora en Ibiza. Allí fui para intentar localizarlo. Necesitaba hablar con él. Hace pocos años fue entrevistado en el Diario de Ibiza. Pregunté en bares y restaurantes, salas de exposición, centros culturales, librerías… Nada. Nada de nada.

Reservado, bohemio, retirado en la isla, habiendo tenido negocios de ropa ibicenca, restaurantes de éxito, siendo incluso conocido en el mundo de la canción… mi intuición me dice que Siegfried no resulta agradable a primera vista. Probablemente, Siegfried fue fiel a su personalidad y se mantuvo como la persona que nunca quiso entrar en detalles.

Autor: Siegfried Meir

Editorial: Ediciones B

Año: febrero 2016

Páginas: 314

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