Archivo mensual: diciembre 2012

Fui asistente del doctor Mengele

Éstas son las memorias de un médico en el campo de exterminio de Birkenau. La fortuna de ser especialista forense le permitió sobrevivir a las peores circunstancias, pero también le supuso ser testigo de las más horrendas experiencias que un ser humano puede imaginar. El doctor Mengele, conocido como “el ángel de la muerte”, le escogió como asistente para documentar sus pseudo-investigaciones.VIC086

Asignado al Crematorio nº II, Miklós Nyiszli se dedica a su tarea (autopsia de aquellos cadáveres asignados por el doctor Mengele), mientras en la cámara de gas se acumulan los cadáveres. Los hombres del Sonderkommando (que son liquidados cada 4 meses para evitar que den testimonio de lo que allí dentro han visto) han separado los cuerpos amontonados, unos sobre otros. Hay ruido de ventiladores y motores que proceden de los hornos.

El trabajo sigue a un ritmo altísimo: hay que preparar rápidamente el Crematorio nº V, ya que ha sido anunciada la llegada de un 2º convoy.

De repente, entra en su habitación el responsable del Gaskommando. En un estado de máxima agitación le informa que, entre los cadáveres, al fondo y bajo un montículo de ellos, ha sido encontrada una niña todavía con vida. Toma inmediatamente su maletín, del que no se despega, y baja corriendo a la cámara de gas.

Magnífico testimonio, muy valioso por haber sido documentado inmediatamente después de finalizados los hechos que se detallan. Al leerlo me doy cuenta que fue utilizado como base para la impresionante película “La zona gris”, ya incluida en este blog.

Y aunque muy probablemente se deba más al traductor que al autor, como crítica me gustaría añadir que hay una constante referencia a “millones de muertos”, cuando en realidad se debería referir a “miles de muertos”. De lo contrario, en varias ocasiones las afirmaciones resultan del todo ridículas. Hay una nota del editor que indica que este “error” puede deberse a la falta de información nada más finalizar la Guerra. Pero creo, sinceramente, que es una confusión en la traducción.

Por último, y lo considero bastante llamativo, he tenido problemas para catalogar el libro. ¿Debía hacerlo como un testimonio de un superviviente? ¿O como un personaje del III Reich? Sé que esta duda puede sorprender, y que se trata de un tema muy manido: la mayor o menor connivencia con los asesinos es un tema que destapa mucho debate. ¿Debería haber arrojado la toalla y no haber participado en todo aquello?

Durante la lectura de un libro como éste, un testimonio de primera mano, me gusta sentir dentro de mí e imaginar lo que pudo sentir el autor (con las evidentes diferencias de las circunstancias de entonces y ahora). Pero algo me dice que el instinto de supervivencia del doctor Nyiszli le llevó a cruzar la línea roja. Por ejemplo… la manera de sacar adelante a su mujer y a su hija… No profundiza en algunos pasajes de su estancia en el campo. Y a mí me surgen dudas.

Autor: Miklós Nyiszli

Editorial: Frap-Books

Páginas: 194

Año: 2011

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La fuga de Hitler

En mayo de 1945, inmediatamente después de producirse la rendición del Ejército del III Reich, el periodista Jacques Robert es enviado a Berlín como corresponsal de 2 periódicos franceses para cubrir la noticia de la muerte del Führer.

Con la ayuda de un diplomático ruso, se convierte en el primer periodista y uno de los escasos observadores occidentales que inspeccionan el búnker de Hitler (antes de ser volado por los aires por los ocurrentes soviéticos). HIT015

Para su sorpresa, a pesar de que los historiadores siempre han mantenido la tesis de que Hitler y Eva Braun se habían suicidado mediante un tiro en la boca y una ampolla de cianuro, respectivamente, y a pesar de las confesiones de los supervivientes del búnker asegurando que se habían quemado los cuerpos, Jacques Robert no logró encontrar ni rastro de sangre, ni una bala, ni restos de cianuro, ni tan siquiera cenizas de Hitler y Eva.

Por ello, comienza a investigar y recopila información sobre una supuesta fuga que le permita armar una verdadera versión sobre la caída del III Reich. Sus conclusiones acaban siendo, en su opinión, mucho más sólidas y solventes que los argumentos esgrimidos por los historiadores acerca de la muerte del dictador.

Para el autor, está muy claro que Hitler y Eva fueron, en última instancia, salvados gracias a un plan ideado por Albert Speer y el almirante Doenitz, huyendo a un lugar jamás revelado, donde pudieron pasar juntos sus últimos días.

Sin embargo, en mi opinión, Jacques Robert se pasa gran parte del libro (probablemente más del 50%) anunciando las pruebas irrefutables de las que dispone para demostrar que no se suicidaron. Esas “pruebas” tardan en llegar. ¿Falta de convencimiento? ¿Necesidad de rellenar el texto con páginas y más páginas? Lo cierto es que los primeros capítulos se centran en la figura de Albert Speer, probablemente en exceso.

En realidad, este “documento histórico” se trata de un análisis de los testimonios y memorias aportados por Albert Speer y Hanna Reitsch.

Y aún estando de acuerdo, con el autor, en que muchos puntos de la historia de la caída del III Reich chirrían, considero que no se puede afirmar tan categóricamente que este ensayo demuestra nada. Hay varios autores más que han seguido esta línea de debate.

Aún así, no deja de ser una lectura curiosa… Un punto de vista diferente.

Autor: Jacques Robert

Editorial: Diana

Páginas: 183

Año: 2004


DVD – Holocausto

Argumento:

Se trata de un auténtico fenómeno cultural que consagró a sus dos protagonistas, Meryl Streep y James Woods. Una de esas series de televisión más importantes de todos los tiempos. Consiguió 2 Globos de Oro (Mejor Actor y Mejor Actriz) y 8 Premios Emmy.

Entre 1935 y 1945, el mundo fue testigo de uno de los más monstruosos crímenes de la historia: el asesinato de seis millones de judíos en los campos de exterminio nazis. Esta atrocidad se muestra en esta película a través de los ojos de 2 familias: la familia Weiss y la familia Dorf. Holocausto (I)

El doctor Josef Weiss, de nacionalidad polaca, su mujer y sus hijos, son condenados a muerte por el simple hecho de ser judíos.

Mientras tanto, Eric Dorf, un hombre pobre pero ambicioso, logra ascender rápidamente dentro de las SS hasta convertirse en colaborador de los máximos responsables de los crímenes del III Reich: Himmler, Eichmann y los artífices del exterminio judío.

Crítica:

A pesar de su larga duración, la serie pretende abarcar tantas cosas (la noche de los cristales rotos, la conferencia de Waansee, las torturas, el engaño del ghetto de Theresienstadt, el proceso de gaseamiento, la fuga de Sobibor, la rebelión del ghetto de Varsovia, la marcha de la muerte al evacuar Auschwitz, los interrogatorios posteriores, los suicidios…) que la trama va dando saltos inesperados. Hay temas importantes tratados de una manera muy superficial.

Probablemente se deba a que esta serie fue rodada en 1978, pero son muy lamentables los efectos especiales (explosiones, disparos, latigazos, sangre…) y la manera de morir de los actores es bastante patética.

El vestuario civil y militar, el armamento y la iluminación están bien cuidados. Pero el director se ha tomado ciertas libertades (seguramente originadas por el ahorro de costes, mayor comodidad de rodaje y la falta de estudio y de asesoramiento en la materia), que son muy cantosas: los botes de cristales Zyklon B parecen de plástico y triplican el tamaño de los originales, y el campo que llaman Auschwitz (asombrosamente rodeado de muros de piedra de granito) es, en realidad, el campo original de Mauthausen (con rodaje en la prisión y en la auténtica cámara de gas).

Es una pena que no hayan sacado una nueva edición, remasterizada, porque tanto imagen como sonido dejan mucho que desear. No en vano, han transcurrido 34 años desde su rodaje. Pero es una serie que, tarde o temprano, se debe ver.

Productora: Sogemedia

Director: Marvin J. Chomsky

Duración: 475 minutos

Año: 1978