No debemos olvidar

Mi nombre es Jesús Maguregui y todo comenzó el 5 de enero de 1991.

Ése fue mi primer día en La Haya (Holanda), becado por la compañía de seguros AEGON. Tuve la suerte de recibir todo tipo de ayuda, por parte de la empresa, para conseguir los visados que, entonces, eran necesarios para trabajar fuera de España. Aún no había entrado en vigor la Directiva Europea para el Libre Movimiento.Arbeit macht frei

Durante un mes viví en un bonito hotel, mientras los compañeros de RRHH se encargaban de habilitarme un apartamento en el centro de La Haya. Y así fue cómo, en febrero de 1991, me fui a vivir a un apartamento situado en la esquina de Laan van Nieuw Oost Indië con Theresienstraat.

Al cabo de unos meses, a medida que aprendí el idioma holandés, acabé por comprender lo que ponía en aquella placa justo a la entrada de mi edificio, en la que se podía leer “En recuerdo a los 12 fusilados por los nazis en este lugar”. Ese apartamento me lo gestionó, e incluso decoró, Marijke Koops-Stokvis (judía, cuya familia fue deportada a Westerbork, y de ahí a algún campo de concentración o de exterminio). Por más que, durante años, intenté sacar el tema, Marijke nunca quiso contarme nada. Hace unos años falleció, de cáncer, “mamá Koops“. A pesar de tener siempre una sonrisa para mí, sus ojos brillaban, como si fueran a soltar alguna lágrima. Su marido, Jan, falleció poco después.

Han pasado muchos años y actualmente cuento con una biblioteca de más de 600 volúmenes y una videoteca de más de 400 películas y documentales, todos ellos sobre la Shoah, el Nazismo y la Segunda Guerra Mundial, que quiero compartir con todas las personas que estén interesadas en este tema.

Sigo dedicando todo el tiempo libre que tengo a visitar los campos por toda Europa. Cuando alguien me pregunta el porqué, sólo puedo responder que transmitir lo que sucedió se ha convertido en una pasión.

Puede contactar conmigo enviando un correo electrónico a la siguiente dirección: jesus.maguregui@gmail.com