Archivo mensual: noviembre 2011

El Comandante

Su autor reconoce “haber cortado el texto hasta condensar su esencia“. ¡¡Por Diossss, si “el autor” se ha limitado a realizar una síntesis, o resumen, de las memorias de Rudolf Höss!!! (“Yo, Comandante de Auschwitz”). Es como si la Regenta se resumiera en 100 páginas.

No entiendo el sentido de este libro. ¿Cómo es posible que haya visto la luz? Es absurdo. No hay ni una sola aportación del autor (tan sólo la “Nota a la edición alemana”, al final del libro, que es patética e incomprensible).

Según esta “revolucionaria” idea, cada libro debería contar con su obra homónima en la que se “condensara su esencia”. Ideal… para leer poco.

(No procede describir el argumento del extracto de un libro)

Autor: Jürg Amann

Editorial: Tempus

Páginas: 106

Precio: 11 euros


1939-1945 We have not forgotten

Esta publicación de 1961, que conseguí buceando en eBay, es una edición abreviada del álbum, con el mismo título, que vio la luz en 1959, debido al enorme interés que despertó en Europa y en todo el mundo. 

La mayoría de las fotografías son de origen alemán, del período de la ocupación, que pasaron posteriormente a manos de los polacos. Se trata de un resumen de los hechos más significativos y de los métodos de organización del exterminio masivo de los polacos entre 1939 y 1945. Los hechos y las cifras muestran la magnitud de los crímenes cometidos.

Este impresionante documento sale a la luz por la necesidad de contar con este tipo de publicación y con la esperanza de que cumpla su papel como advertencia y recordatorio.

Dos cosas me alarmaron al leer este libro: Hasta la página 53 sólo se menciona el exterminio del pueblo polaco, sin hacer mención alguna a los judíos. Posteriormente, el enfoque cambia. Y en segundo lugar, este libro es de la época en que se creía que en Auschwitz-Birkenau habían sido exterminados 4 millones de personas, cuando los estudios más recientes estiman cifras cercanas a 1,5 millones de personas.

Las fotografías tienen un extraordinario valor, pero al tratarse de una versión abreviada del libro original de 1959, varias de ellas no van acompañadas de texto aclaratorio.

Edición en 3 idiomas: inglés, francés y alemán. Curiosamente, aun tratándose de una publicación polaca, no existe una versión en su idioma. Tengo mis sospechas de que no sea casualidad. Durante muchos años, se ha querido ocultar el colaboracionismo de una mayoría del antisemita pueblo polaco.

Editorial: Polonia Publishing House

Páginas: 159


DVD – Sobibór: a German extermination camp

Este documental dura poco más de 13 minutos, y probablemente sobra la mitad del metraje. Lo encontré en la librería de uno de los campos de concentración que visité en 2011, y aunque en su momento me pareció barato (unos 10 euros) por tratar un tema poco habitual, ahora me siento estafado.

Apenas unas imágenes de lo que hoy queda del Campo de Exterminio de Sobibor (realmente tampoco pueden ofrecer más imágenes, porque todas las huellas fueron concienzudamente borradas) y unas jovencitas polacas leyendo unos textos conmemorativos. En idioma polaco o inglés. Sin subtítulos.

Echo de menos testimonios de algún superviviente (aunque hubo pocos), de los ejecutores de la matanza (hubo bastantes más), imágenes de lo que hoy es el Museo, algún plano o explicación mediante la maqueta que aparece… en fin, un documental muy pobre.

Título: Sobibór: a German extermination camp

Título original: Sobibór: Niemiecki Obóz Zaglady

País: Polonia

Estreno: 2009

Producción: Stowarzyszenie Upamietniania Sobiroru

Distribuidora: Oto Agencja Producencka

Duración: 13 minutos


Maus: relato de un superviviente

En Maus, Art Spiegelman narra la historia real de su padre, Vladek Spiegelman, judío polaco, durante la II Guerra Mundial. También retrata las complicadas relaciones entre padre e hijo, ya en Estados Unidos, donde llegaron los padres de Art tras la guerra.

La historia arranca en Rego Park (Nueva York), donde Vladek Spiegelman cuenta su historia a su hijo Art, que está trabajando en un cómic. Mediante flash-backs narra sus vivencias durante la guerra.

Art Spiegelman utiliza animales como personajes de su cómic: ratones para representar a los judíos, gatos para los alemanes, cerdos para los polacos, ranas para los franceses, ciervos para los suecos, perros para los estadounidenses y peces para los ingleses.

La elección es deliberada: una metáfora sobre la ratonera en que se convirtió la Polonia ocupada para los judíos y cómo se sintieron traicionados por el resto de los polacos.

El cómic, mundialmente conocido, está dividido en 2 secciones: “Mi padre sangra historia” y “Allí empezaron mis problemas”. Art Spiegelman ganó el Premio Pulitzer 1992 con esta obra. Sin duda, una obra imprescindible de la Shoah.

Conseguí la versión en inglés durante un viaje a Los Ángeles (USA) y es la versión que leí. Posteriormente, me hice con un ejemplar traducido al español. Dejo en esta entrada del blog ambas portadas.

Autor: Art Spiegelman

Editorial: Planeta de Agostini

Páginas: 296

Año: 3ª edición – febrero 2003

Precio: 11,99 euros


La industria del Holocausto

Se trata de un libro que ha provocado una gran polémica en aquellos países en los que ha sido publicado, sobre todo en Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. Su autor, Norman G. Finkelstein, hijo de supervivientes de los campos de concentración de Auschwitz y Majdanek, denuncia en este libro la explotación del sufrimiento de las víctimas del Holocausto.

Finkelstein expone la tesis de que la memoria del Holocausto comenzó a adquirir la importancia actual sólo después de la guerra árabe-israelí de 1967. Esta guerra demostró la fuerza militar de Israel y consiguió que Estados Unidos lo considerara un importante aliado en Oriente Próximo. La nueva situación estratégica de Israel sirvió a los líderes de la comunidad judía estadounidense para explotar el Holocausto.

Sostiene que uno de los mayores peligros para la memoria de las víctimas del nazismo procede precisamente de aquellos que se erigen en sus guardianes. Basándose en una gran cantidad de fuentes hasta ahora no estudiadas, Finkelstein descubre la doble extorsión a la que los grupos de presión judíos han sometido a Suiza y Alemania y a los legítimos reclamantes judíos del Holocausto. Denuncia que los fondos de indemnización no han sido utilizados en su mayor parte para ayudar a los supervivientes del Holocausto, sino para mantener en funcionamiento “la industria del Holocausto”.

Resulta interesante conocer este otro punto de vista. Sin duda, es necesario que se sepa la verdad con respecto a los fondos de indemnización. ¿Es cierto que las grandes organizaciones judías han estafado a los supervivientes del Holocausto? Norman Finkelstein ha roto este silencio.

Autor: Norman G. Finkelstein

Editorial: Siglo XXI de España Editores

Páginas: 201

Año: 2002


DVD – Los falsificadores

Argumento:

Durante los últimos años de la II Guerra Mundial el Tercer Reich planeó la mayor estafa de la Historia: Imprimir libras y dólares falsos con el objetivo de anegar las economías enemigas y llenar, de paso, sus propias arcas.

Se trata de la verdadera historia de Salomon Sorowitsch, falsificador extraordinario y bohemio. Tras ser localizado y enviado a un campo de concentración alemán en 1944, acepta ayudar a los nazis en la que se conoció como “Operación Bernhard”. Se imprimieron más de 130 millones de libras esterlinas, en unas condiciones que no podían ser más trágicas o espectaculares.

En el campo de concentración de Sachsenhausen, cercano a Berlín, se aislaron dos barracones del resto del campo para transformarlos en un taller de falsificación perfectamente equipado. Allí fueron trasladados prisioneros, desde otros campos, para poner en práctica el plan: tipógrafos profesionales, meticulosos banqueros y sencillos artesanos, que pasarían a formar parte de un comando de falsificadores de alto secreto.

Su elección no fue fácil: si colaboraban con el enemigo, tenían una posibilidad de sobrevivir al ser tratados como prisioneros de 1ª clase, con suficiente comida y una cama donde dormir. Pero si saboteaban la operación, les esperaba una muerte segura. Para “los falsificadores”, no era sólo una cuestión de salvar sus propias vidas, sino también de salvar sus conciencias.

Crítica:

Fiel recreación del testimonio escrito por Adolf Burger, superviviente de Mauthausen y de Sachsenhausen. Con un argumento atractivo, la película aborda una historia poco conocida de los campos de concentración. Oscar 2008 a la Mejor Película Extranjera, logra transmitir el agobio presente en un infierno como ése, a pesar de disfrutar de condiciones mucho mejores que el resto de prisioneros del campo.

Magnífica e impactante recreación de los barracones de Sachsenhausen, muy realista. Maderas en suelo y paredes, ventanas y cristales, la característica pintura en paredes y marcos de ventanas… Lo peor: Los prisioneros que acceden armados al recinto, ante la huida de los nazis, no resultan creíbles. Ni su físico, ni sus miradas, ni sus movimientos. Decepcionante.

En mi opinión, precisamente para buscar el realismo, el director abusa del tono envejecido, grano grueso, fotografía quemada y cámara en mano. De hecho, parece una película rodada en los años 80. La banda sonora (tango) contribuye a la tristeza y desazón que impregnan toda la película.

Director: Stefan Ruzowitzky

Productora: Cameo

Duración: 95 minutos

Año: 2007


Yo, Comandante de Auschwitz

Se trata del autorretrato de uno de los personajes más monstruosos de todos los tiempos: Rudolf Höss, el hombre que seguramente sabía más sobre el modo en que los nazis intentaron llevar a cabo la así llamada “Solución final”.

Capturado por los ingleses al finalizar la guerra, en prisión se le exigió que escribiera estas memorias, tarea que acometió con la mayor sinceridad y con las que, al parecer, disfrutó. Meses más tarde Höss fue entregado a las autoridades polacas, sentenciado a muerte y ahorcado en Auschwitz. Aún se puede ver la horca en la que se ejecutó la sentencia.

Höss se limita a presentarse como una víctima de la enorme maquinaria que supuso el nazismo, como un simple engranaje más. Él opina que su figura era necesaria para que todo rodara a la perfección. Sólo eso: una pieza más. De este modo, Höss reconoce su participación “pasiva” en la creación y desarrollo del mundo concentracionario, como “un buen hombre, un buen soldado” que sabe acatar las órdenes que le son impuestas desde arriba.

Estas memorias fueron editadas allá por los años 60 y posteriormente descatalogadas. Estuve detrás de ellas durante varios años. Sólo era posible conseguirlas en edición inglesa, o bien en Argentina y México, de segunda mano y a unos precios disparatados. Regularmente echaba un ojo a las editoriales españolas, y un día, para mi sorpresa y regocijo, me encontré con esta nueva edición española.

Es un libro de lectura imprescindible para comprender el punto de vista de un Comandante que trata de sincerarse (así lo hace en gran medida), y que es consciente del enorme interés que suscitarán en el futuro las palabras recogidas en las cuartillas que le dejaron utilizar en prisión. Ayuda a reflexionar sobre la capacidad del ser humano de llevar a cabo instrucciones y cumplir órdenes impuestas por superiores jerárquicos, sin el más mínimo planteamiento sobre el bien y el mal.

A mí me ha resultado muy interesante leer previamente la Introducción de Primo Levi, y releerla al finalizar el libro. En ella, Primo advierte sobre cómo debe ser comprendido el testimonio de Höss y cómo se debe encajar en el contexto más apropiado.

Editorial: Ediciones B

Autor: Rudolf Höss

Páginas: 292

Año: 1ª edición. Septiembre 2009


DVD – Marcados por el III Reich

Argumento:

Berlín, 1940. El padre de Michael es deportado al campo de concentración de Sachsenhausen, al norte de Berlín. Fallece poco después de su puesta en libertad.

Al ver que sus vecinos eran deportados por las SS, la judía Anna Degen y su hijo Michael huyen en el último minuto de la Gestapo. Una buena amiga, Lona, les consigue un lugar para alojarse en casa de Ludmilla Dimitrieff, una emigrante rusa. Comienza así una huida constante, que durará hasta el final de la II Guerra Mundial.

Crítica:

El título en alemán es “No todos fueron asesinados“. En realidad, la película es una sucesión de desgracias y huidas. Una lucha por la supervivencia. Basada en hechos reales, a pesar de contar con escasos recursos y un modesto presupuesto, en mi opinión muestra dignamente la crueldad de la vida cotidiana durante los años de guerra. El lento ritmo, los cuidados escenarios, el vestuario, la luz… todo acompaña perfectamente a un guión que nace de la propia vivencia de un superviviente.

Director: Jo Baier

Duración: 92 minutos

Productora: DeA Planeta

Año: 2006


Lugares de exterminio – Alemanes en Polonia

Este pequeño libro me lo regaló mi amigo Carlos Vara como recuerdo de uno de sus apasionantes y bien organizados viajes por el mundo. Es lo que tiene la soltería… Esta vez se trataba de un viaje a los países bálticos y a Polonia, incluyendo una visita a los campos de Auschwitz y de Birkenau. 

Otro Bara, esta vez con “b”, Pablo Monserrat Bara, es el traductor de este libro perteneciente a la misma colección de Para Press (entrada anterior: “El Guetto de Varsovia”). A diferencia de este último, “Lugares de exterminio – Alemanes en Polonia” tiene una cuidada traducción. He detectado alguna incongruencia en las fechas de apertura y cierre del campo de Chelmno del Ner, que seguramente se trate de errores tipográficos de imprenta.

Mucha gente asocia Holocausto con Auschwitz, pero desconocen que, tras lo que se conoce como la “Solución final para el problema judío”,  hubo campos diseñados única y exclusivamente para el exterminio de la población. No quedaron nombres ni cifras registrados. Pero cientos de miles de personas fueron engañadas y arrastradas a una terrible muerte. De ellos no quedaron más que cenizas.

Éste es de los poquísimos libros que recogen, en un solo volumen, una breve historia e interesantes fotografías de los 6 principales campos de exterminio: Treblinka, Sobibor, Belzec, Majdanek, Auschwitz-Birkenau y Chelmno. No se trata de una guía para visitantes. Echo de menos planos y mapas que permitan orientarse, sobre todo porque los alemanes se encargaron concienzudamente de desmantelar varios de los campos y destruir cualquier evidencia. Algunos de estos campos han estado inexplicablemente abandonados durante años por la Humanidad.

Editorial: Parma Press

Páginas: 96

Año: 2010


El Ghetto de Varsovia

A pesar de haber aparecido documentos y diarios, de extraordinario valor, fechados en los meses de arrinconamiento, concentración, deportación y, finalmente, exterminio de los judíos en Varsovia, faltaba un pequeño libro que contuviera fotografías y mapas de lo que fue considerado “barrio residencial judío” (porque los alemanes no permitían la palabra “guetto”).

Este libro, perteneciente a una pequeña colección de libros dedicados a la Shoah de la editorial Parma Press, pretende cubrir ese hueco y, en mi opinión, lo hace dignamente. Son versiones bilingües (inglés-alemán, francés-español…) de coste muy económico. La traducción al español realizada por Iwona Slocinska es deplorable. En las páginas introductorias, “Los judíos de Varsovia 1939-1945”, a menudo las frases son ininteligibles. Es una lástima, porque, sin embargo, ¡¡la traducción al francés es perfecta!!

Son muy interesantes los mapas del Guetto, en sus diferentes etapas.

Editorial: Parma Press

Páginas: 96

Año: 2010