Archivo mensual: marzo 2011

El cuaderno de Rutka

El libro lleva, como subtítulo, “Un documento histórico y emocional de la II Guerra Mundial, oculto hasta hoy“. Se trata del Diario de una muchacha judía de 14 años, en el que refleja sus experiencias en el gueto de Bedzin, y describe el miedo y la percepción de un exterminio inminente.

En sí, el Diario de una niña llamada Rutka apenas son unas cuantas páginas de un cuaderno. No obstante, en esta 1ª edición se añaden los comentarios de Juan Cruz, Esther Bendahan, Marek Halter y Zahava Scherz.

Rutka murió en Auschwitz en 1943. Antes, ocultó su Diario en una escalera e informó de ello a una buena amiga suya, Stanislawa Sapinska. Su amiga polaca conservó 60 años oculta la existencia de este importante documento. El cuaderno original se conserva en el Museo del Holocausto Yad Vashem (en Jerusalén).

Personalmente, pongo todo el documento en cuarentena. Me pregunto… ¿cómo es posible que una niña de 14 años, viviendo incomunicada dentro de un gueto, pudiera saber tanto acerca de Auschwitz y, peor aún, conociera la existencia de personas lanzadas aún vivas a los hornos crematorios?

Lamento tener que decir que hay varios pasajes que no me cuadran. El simple hecho de conservar oculto durante 60 años el documento sin que exista un porqué, o bien que algunas páginas del cuaderno hayan desaparecido, o bien que en el texto se incluyan algunos sucesos conocidos con posterioridad a la guerra, me obligan a pensar que ha existido alguna manipulación.

Autora: Rutka Laskier

Editorial: Suma de Letras

Páginas: 161

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Yo fui amigo de Hitler

Tenemos ante nosotros un testimonio de gran interés. Hasta ahora, habíamos tenido la oportunidad de conocer la vida y muerte del Führer desde diferentes ángulos (amigos y adversarios), pero ninguno de ellos con el valor humano de su fotógrafo oficial y amigo personal.

Gracias a este testimonio, no sólo veremos al líder que lograba arrastrar multitudes, o al fanático que consiguió subir a Alemania a lo más alto, para luego hundirla a la miseria más profunda. También queda retratado el Hitler marcado por sus fracasos juveniles, por sus inquietudes artísticas, sus aficiones, sus diversiones y sus cóleras.

La propia contraportada lo deja bien claro: “Traducido a la vez a varios idiomas“. Posiblemente ésa sea la razón por la que, en su momento, consideré que el testimonio era bueno aunque la calidad de la traducción era muy baja.

Si a ello le unimos que la encuadernación deja mucho que desear (se descompone el cosido) y que el texto está plagado de errores ortográficos… En fin, debe ser un tema de la Editorial.

Heinrich Hoffmann, hijo de fotógrafo, trabajó con éxito como fotógrafo de prensa. Se alistó en las filas del NSDAP (partido nazi) y llegó a convertirse en el fotógrafo oficial de Hitler. Al acabar la II Guerra Mundial fue hecho prisionero (tuvo la suerte de caer en manos de los norteamericanos) y condenado a 10 años de cárcel. Murió en 1957.

Autor: Heinrich Hoffmann

Editorial: Caralt

Páginas: 256

Precio: 18,50 euros


Mengele – El médico de los experimentos de Hitler

Josef Mengele (1911-1979) tuvo el dudoso honor de ser recordado, de por vida, como el médico de los experimentos de Hitler. Se convirtió en el símbolo de la perversión en la época del III Reich. Su frío y calculado gesto, realizado con el dedo índice de su mano derecha, enviaba a la muerte inmediata a aquellas personas que no se encontraban en condición de trabajar duramente.

Su sonrisa burlona y su tacto, suave pero mortal, hicieron que se le apodara “el Ángel de la Muerte”.

Mengele ocupó el cargo de médico jefe del campo de exterminio de Auschwitz desde 1943 hasta 1945; campo que se convirtió en un laboratorio privilegiado para sus experimentos de antropología física y genética. Sus mejores cobayas: los prisioneros.

Son famosos sus experimentos con bebés y con gemelos, de origen gitano o judío. Las aberraciones más increíbles tenían lugar a espaldas del mundo. Con las personas con deformidades (“vidas sin valor“) fue en busca de tesis que confirmaran la supremacía de la raza aria. Todas estas terribles experiencias le llevaron a Mengele a alcanzar la fama de ser infame.

Este libro recoge testimonios de colaboradores, familiares y víctimas, así como material inédito (cartas, diarios, fotografías…)- Todo ello se podría haber utilizado en su contra en un juicio que nunca tuvo lugar.

Al finalizar la II Guerra Mundial, Mengele se escapa a Sudamérica. Vivió en Argentina, Paraguay y Brasil. En esos países, intentó continuar una vida normal. Inexplicablemente, consiguió eludir a la Justicia hasta la fecha de su muerte. No quiero, ni debo, desvelar el final. Pero es importante saber que, hasta hace apenas unos años, se pensaba que Mengele aún sobrevivía en algún lugar del mundo.

Autores: Gerald L. Posner y John Ware

Editorial: La esfera / Historia

Páginas: 382

Precio: 21 euros


Hasta el último momento

La protagonista de este libro, Traudl Junge, nació en Munich en 1920. Hija de un cervecero, con tan sólo 22 años se convirtió en secretaria privada de Adolf Hitler. Aunque la autora del libro se refiere a Traudl como “la secretaria de Hitler“, en las memorias de Albert Speer se la conoce como la mujer del criado de Hitler. Speer habla además de otras 2, ésas sí, secretarias. Es lógico que Hitler necesitase más de una secretaria.

Traudl fue, por lo tanto, una de sus secretarias, desde diciembre de 1942 hasta el suicidio de Hitler el 30 de abril de 1945. Aquella sencilla muchacha muniquesa, que iba para bailarina, se encontró en el centro mismo del poder nacionalsocialista.

Nada más terminar la II Guerra Mundial, Traudl se decidió a poner por escrito sus vivencias en el Berghof y en el famoso búnker situado bajo la Cancillería. Pero el manuscrito no había sido publicado hasta ahora, y es gracias a unas entrevistas con Trudl como la escritora sabe enmarcar sus experiencias vividas.

Habiendo leido algunos testimonios acerca de los últimos días de Hitler, con este libro el lector tiene la sensación de estar viendo las mismas escenas, pero desde otros ángulos distintos. Traudl falleció en 2002, poco tiempo después de la publicación de este libro. Pero su valioso testimonio fue utilizado en la realización de la película “El hundimiento“.

Autora: Melissa Müller

Editorial: Península / Atalaya

Páginas: 267

Precio: 20 euros


Nuestro hogar es Auschwitz

Tadeusz nace en 1922 en la Ucrania soviética, hijo de padres polacos exiliados. A los 4 y 8 años envían a su padre y madre, respectivamente, a campos de trabajo forzado en Siberia. Tadeusz es, entonces, cuidado por una tía suya.

Estudia filología polaca y, en 1942, con una vieja máquina consigue editar su primer libro de poesía. Es arrestando, sin ningún motivo, y enviado a Auschwitz y a Dachau.

En 1946, todavía con los recuerdos imborrables en su memoria, decide narrar sus experiencias vividas en los campos, con una escueta veracidad. De ahí nace este libro que, aunque es presentado en forma de ficción, cuenta con sobrecogedora impasibilidad episodios cotidianos de la vida en el campo: la llegada de los trenes, la descarga de los prisioneros, el envío a la  cámara de gas, un día de trabajo cavando zanjas, la brutalidad de los guardianes…

Las nuevas autoridades soviéticas le reprochan su “literatura depravada” y consiguen ganárselo para la causa. Pero su vida acaba teniendo un trágico desenlace: el 1 de julio de 1951, se suicida abriendo el gas de su apartamento de Varsovia.

Autor: Tadeusz Borowski

Editorial: Alba Editorial

Páginas: 220

Precio: 14,50 euros


Memorias

Este libro autobiográfico recoge los recuerdos de Albert Speer, ministro de armamento durante el III Reich y conocido como el “arquitecto de Hitler“. Sin ser su objetivo, acaba convirtiéndose en una crónica fascinante de la Historia, vivida desde su propia experiencia. En mi opinión, es la mejor biografía de Adolf Hitler.

De este modo, Albert Speer fue un testigo excepcional de todo lo ocurrido desde su nombramiento. Siendo uno de los protagonistas de este nefasto periodo de la historia cercana de Alemania, a través de sus líneas consigue compartir todo ese contenido y darnos la imagen más real y cercana, a mi parecer, de Adolf Hitler.

Speer consiguió materializar, mejor que nadie, las ideas que el Führer tenía para la población en la que estudió de niño, Linz, así como un Berlín monumental, previsto por Hitler como la capital de un imperio más poderoso que los que nunca antes se hubieran atrevido a soñar.

Recomiendo visitar Nuremberg para comprobar, admirando los restos que aún existen del lugar previsto para las celebraciones de los Juegos Olímpicos de 1936, cómo Hitler intentó (y consiguió) impactar al mundo entero, que ya empezaba a recelar y a suponer lo que se le venía encima. Otro claro ejemplo tiene lugar cuando Hitler envía a unos hombres a espiar el proyecto de Rusia para la Exposición Universal. Así es como descubre el proyecto, y decide elevar la torre por encima de Rusia y situar, además, un gran águila de bronce con la cruz esvástica, con una figura amenazadora. El resultado fue impresionante, dejado a Rusia por detrás de Alemania.

En definitiva, se juntaron 2 personalidades diferentes, unidas por la misma afición: un loco por la arquitectura, lleno de poder, encuentra a un arquitecto, loco por poner en marcha los planos de sus creaciones. Dos personalidades que chocaban a menudo entre sí, a pesar de la pleitesía mostrada por Speer ante la figura de Hitler.

Muy interesante resulta también conocer el papel de Speer como ministro al frente de la fabricación de armamento y de otros bienes. 20 años estuvo recluido tras escuchar la sentencia del Tribunal de Nuremberg. Fue acusado, principalmente, del uso de mano de obra barata (los presos de campos de concentración y exterminio).

Autor: Albert Speer

Editorial: El Acantilado

Páginas: 932


Casa de Ana Frank – Un museo para una historia

Se trata de una lujosa edición publicada por la Fundación Casa de Ana Frank. Un libro de gran formato, con tapa dura y peso suficiente como para pensárselo 2 veces antes de comprarlo, si está usted pensando en seguir paseando con la bolsa por Amsterdam. Yo recomendaría hacer uso del servicio de envíos de la propia tienda, situada en la planta baja de la casa.

Durante los 2 años que viví en Den Haag (La Haya), 1991 y 1992, recibí emotivas visitas de familiares y amigos. Con todos ellos, sin excepción, visité la famosa “Casa de atrás” (“het achterhuis” en neerlandés). Inolvidable fue la visita acompañado de mi querido padre. Por fin pudo ver con sus propios ojos lo que había leído en el famoso Diario.

Reconozco que yo nunca acabé de “visualizar” los distintos espacios del refugio. Sencillamente, no soy nada bueno en eso de la orientación. Pero con este libro pude al fin comprender dónde, cómo y en qué condiciones vivieron los que allí se refugiaron.

Sin duda, un libro fundamental en cualquier biblioteca. Yo lo considero una de mis joyas preferidas. El archivo fotográfico es insuperable y la reconstrucción del mobiliario de las salas, imprescindible para poder comprender todo mejor.

Si no tiene usted pensado viajar próximamente a Amsterdam, pruebe a echar un vistazo a su página web http://www.annefrank.org/es/Tienda-en-linea/ y ahí podrá hacer sus pedidos, con total seguridad. Aunque las ediciones no son muy numerosas, no hay otra manera mejor de encontrar este libro-catálogo de la exposición permanente. Quizá, con mucha suerte, pueda encontrarlo en eBay.

Esta edición de lujo tiene otra versión de bolsillo, que precisamente conseguí de 2ª mano.

Editorial: Fundación Ana Frank

Páginas: 266

Precio: 39,95 euros


Visita a la prisión de Pawiak (Varsovia)

Coordenadas en el GPS:   52º 14′ 45.79″ N       20º 59′ 27.76″ E

Si no se dispone de tecnología GPS, no resulta fácil encontrar el Museo de Pawiak en Varsovia, pues a simple vista es un edificio más.

Aquel frío día de diciembre de 2010 bajé del tren y anduve, horas y horas, tratando de encontrar algún resto del antiguo gueto de la ciudad. Pregunté a unos y a otros, y debo confesar que sin mucho éxito, pues la mayoría de los polacos suelen decirte que no entienden inglés. No quedan huellas de una ciudad que fue aniquilada y arrasada. La decepción es grande.

En realidad, Guías publicadas con rutas que permitan visitar y conocer en detalle lo sucedido, se cuentan con los dedos de una mano. Todas ellas se incluirán en el presente blog, que intenta reunir los libros y documentales de la Shoah.

Aunque el trato con la gente de Polonia suele ser cordial, puede uno toparse con lugareños malencarados, cansados de escuchar las mismas preguntas.

Esta prisión es muy anterior al Régimen nazi, pues fue construida por los rusos entre 1830 y 1835. Sin embargo, adquiere su mayor fama durante la II Guerra Mundial porque se utilizó como prisión de judíos y de polacos. Las condiciones de maltrato, violencia y crimen eran escalofriantes.

Tras arrasar Varsovia, la prisión de Pawiak quedó en ruinas y se utiliza ahora como museo. Junto a lo que queda de la entrada principal (un muro con adorno de alambre de púas), hay un falso árbol, réplica de lo que fue el árbol original, y que ahora representa un homenaje a los prisioneros que allí murieron. Se puede observar con más detalle si se hace click sobre la imagen obtenida en Google Earth.

Tras la invasión alemana de Polonia, la Gestapo la utilizó como prisión. Aproximadamente 100.000 hombres y 20.000 mujeres pasaron por Pawiak, sobre todo miembros de la Resistencia, presos políticos y algunos civiles que fueron tomados como rehenes. Unos 37.000 de ellos fueron ejecutados, y unos 60.000 fueron enviados a campos alemanes de concentración y de exterminio. El número exacto de víctimas es desconocido pues los criminales nazis consiguieron deshacerse de los archivos.

El 19 de julio de 1944, algunos presos intentaron sublevarse, apoyados por un ataque desde el exterior, pero no tuvieron éxito. Como represalia, 380 presos fueron ejecutados al día siguiente. El edificio no fue reconstruido después de la guerra y su lugar es ahora ocupado por un Mausoleo a la memoria del martirio y por el Museo de Pawiak.

En la fotografía de una celda se puede observar la parte del muro original, y lo que fue reconstruido. Parte de la prisión ha sido dedicada a una exposición permanente. Esta visita es absolutamente recomendable si se viaja a Varsovia.

Es posible adquirir la Guía de la prisión, disponible en una única edición en 2 idiomas: polaco e inglés.


El ahorcamiento

Campo de concentración de Mauthausen (Austria), miércoles 29 de julio de 1942. Miles de presos de varias nacionalidades (entre los que se encuentra un buen número de españoles), vestidos con uniformes a rayas, rapados al cero, malolientes y sin poder emitir una sola palabra, contemplan cómo un hombre, con signos de haber sido torturado, es arrastrado subido a una carreta tirada por otros prisioneros. Su delito: haber intentado escapar, días atrás, del campo.

Delante de la carreta, que es habitualmente utilizada para el transporte de cadáveres hasta al crematorio, marcha una grotesca banda formada por un payaso, a la cabeza, y algunos presos músicos, detrás. Todo lector que esté familiarizado con las imágenes del Holocausto, reconocerá las fotografías tomadas por los SS de este triste momento. Los músicos interpretan una conocida y bellísima canción francesa, muy popular en 1938: “J’attendrai“, que logra hundir el alma y derretir el corazón de los allí presentes. Todos sueñan con regresar a casa algún día.

Esta burla cargada de sadismo tiene lugar en la Appelplatz, en el centro del campo, que es utilizada a diario para las llamadas y recuentos de prisioneros (a primera y última horas del día). Horas interminables para los allí presentes. Sin embargo, para sorpresa de todos, Hans (prisionero con número de matrícula 3.138) a quien llevan arrastrado, tras haber sido brutalmente golpeado. Lo peor está aún por llegar.

(Pinchar aquí en caso de querer escuchar la canción J’attendrai interpretada por Tino Rossi en 1939)

Con la excusa de la narración de este dramático episodio en el infierno de Mauthausen, el autor nos cuenta con detalle cómo es la vida “ordinaria” en un mundo cruel e inimaginable. Esta vida se reduce a intentar sobrevivir las durísimas condiciones en una cantera de piedra, empleando, para ello, las experiencias vividas por sus compañeros de infortunio. Un día más de vida es, en palabras de uno de los españoles mencionados, “una victoria más”.

El libro recoge una fiel descripción de la vida en el campo de Mauthausen. Aún tengo muy reciente mi visita a este campo y quizá, por ello, me ha impactado mucho su lectura. No podemos cerrar los ojos y creer que aquello no existió. Aquello fue un infierno. Aquellos 186 escalones eran la verdadera bajada al infierno. Jean Laffitte es recluido en Mauthausen casi un año después de haber tenido lugar este dramático episodio.

Magnífico libro, no fácil de encontrar en librerías.

Autor: Jean Laffitte

Editorial: El viejo topo

Páginas: 289